Avifes. Asociación Vizcaína de Familiares y Personas con Enfermedad Mental, Estudio sobre las necesidades de las personas con enfermedad mental de Bizkaia en el ámbito residencial y de vida independiente. Avifes. Asociación Vizcaína de Familiares y Personas con Enfermedad Mental, Bilbao, 2021, 96 p.
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Palabras clave
Discapacidad, Dependencia, Personas mayores, Salud mental, Enfermedades mentales, Estudio de necesidades, Situación socioeconómica, Accesibilidad, Barreras, Familia, Vivienda, Vivienda asistida, Residencias, Servicios sociales, Datos estadísticos, Perspectivas, Actitudes institucionales, Actitudes familia, Actitudes usuarios, Vida independiente, Normativa, Virus, Epidemia, Efectos, Recomendaciones, Bizkaia, País Vasco, España
Resumen
Con este estudio, en el que han participado 429 personas con enfermedad mental y 112 familiares, así como personas expertas del ámbito social y sanitario, y entidades proveedoras de apoyo a personas con enfermedad mental, se ha querido dimensionar y conocer las condiciones actuales de vivienda de las personas con enfermedad mental, sus necesidades, preferencias y expectativas de futuro del colectivo, identificando así perfiles de necesidad e itinerarios de atención adecuados, con el fin de poder plantear propuestas de actuación y de mejora.
Destacar que el 65% de las personas que participan en el mismo, señalan como expectativa de futuro poder vivir en su propio domicilio, frente a un 15% que desea hacerlo en el domicilio familiar, y solo el 3% manifiesta querer hacerlo en una residencia y un 8% en una vivienda con apoyo con otras personas en su misma situación. La falta de oportunidades formativas y laborales, que deriva en escasez de recursos económicos, la falta de confianza y autoconfianza en sus propias capacidades para vivir de manera independiente, y la escasez de apoyos especializados en el propio hogar, son un caldo de cultivo que les impide aspirar a una vida en comunidad que posibilite responder alto y claro dónde, cómo y con quien quieren vivir. Por otra parte, existe un consenso entre todas las personas participantes en el estudio en relación al déficit de plazas residenciales y de viviendas con apoyo, por lo que es una prioridad incrementar el número de plazas en ambos dispositivos, así como disponer de recursos de respiro y estancias temporales para las personas con enfermedad mental, ya que no se han desarrollado hasta el momento. Atendiendo a los resultados, parece claro que se debe apostar de manera clara y firma, tanto desde las administraciones públicas como desde las organizaciones, por el modelo de apoyo a la vida independiente, y por el diseño de proyectos individuales de vivienda con cada persona que permita una planificación adecuada.
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