Bakx, P., et al., Case study: Netherlands. En: Pricing long-term care for older persons. World Health Organization, 2021, p. 219-255.
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Palabras clave
Personas mayores, Discapacidad, Dependencia, Cuidados de larga duración, Residencias, Atención domiciliaria, Atención primaria, Servicios y centros, Atención sociosanitaria, Calidad de la atención, Sector público, Acceso, Universalización, Igualdad de oportunidades, Organización y gestión, Coordinación, Coste, Financiación, Características sistema, Reforma, Países Bajos
Resumen
Los Países Bajos tienen una larga tradición en la prestación de cuidados públicos de larga duración. El sistema neerlandés es conocido por su amplio acceso a una gran variedad de servicios de cuidados de larga duración, que no sólo incluye cuidados de buena calidad en residencias, sino también una amplia asistencia domiciliaria y social. Al mismo tiempo, esta larga tradición ha dado lugar a una complicada combinación de tres regímenes de financiación -seguro social de cuidados de larga duración, seguro social de enfermedad y ayuda social financiada por los impuestos-, cada uno de los cuales paga otros tipos de cuidados de larga duración. En los tres regímenes, el gobierno nacional ha delegado la contratación de proveedores privados de asistencia a una parte diferente (oficinas de compra regionales, aseguradoras de salud, municipios). El alcance y el tipo de regulación (de los precios), la forma de contratar y fijar los precios, y la distribución del riesgo financiero entre el gobierno nacional, el contratista y los proveedores privados difieren entre los distintos regímenes. En este informe describimos la fijación de precios y la contratación en estos tres sistemas de financiación. Identificamos dos buenas prácticas comunes. En primer lugar, la atención es muy accesible y la distribución es equitativa. En segundo lugar, los precios integrados, que desempeñan un papel en todos los regímenes, dan margen a los proveedores para adaptar la atención a las necesidades específicas de un paciente. También identificamos tres retos: garantizar la coordinación y el reparto de responsabilidades dentro de cada régimen de financiación, mejorar la coordinación de la prestación de asistencia en los tres regímenes de financiación y modificar la fijación de precios y la contratación para mejorar la calidad, la eficiencia, la innovación y la prevención.
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