Menne, H., et al., Bridging the care gap for people living alone with dementia. Public Policy & Aging Report, 2025, vol. 35, n. 3, 2025, p. 76-81.
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Palabras clave
Personas mayores, Enfermedad de Alzheimer, Demencia, Atención comunitaria, Servicios de apoyo, Teleasistencia, Atención domiciliaria, Coordinación, Atención sanitaria, Barreras, Calidad de la atención, Financiación, Evaluación de necesidades, Recomendaciones, EE.UU.
Resumen
Este artículo analiza la situación crítica de las personas mayores que viven solas con demencia, un grupo pequeño pero en rápido crecimiento —alrededor de medio millón en EE. UU.— que enfrenta una alta vulnerabilidad y una atención insuficiente. Estas personas suelen ser mujeres, más jóvenes y con menor deterioro cognitivo que quienes viven acompañadas, aunque presentan mayores tasas de depresión, soledad, caídas, malnutrición y riesgo de institucionalización. A través de los estudios HRS, NHATS y NSOAAP, se evidencia que, pese a mantener cierta independencia funcional, muchos tienen dificultades significativas con actividades básicas y complejas de la vida diaria (bañarse, vestirse, administrar dinero o medicamentos), sobre todo quienes reciben servicios bajo la Older Americans Act (OAA). Este grupo utiliza más recursos y servicios comunitarios —como comidas a domicilio, transporte o asistencia doméstica— que otros mayores, pero sigue enfrentando brechas en la cobertura y coordinación de cuidados. El artículo destaca la dificultad de identificar a estas personas antes de una crisis, la escasez de cuidadores no residentes y la resistencia a solicitar ayuda por miedo a perder autonomía. Frente a ello, se proponen enfoques centrados en la persona y la expansión de programas públicos como el modelo GUIDE del Centers for Medicare & Medicaid Services (CMS), que coordina atención médica y social mediante equipos interdisciplinarios y “navegadores de cuidados”. Sin embargo, el texto advierte que el impacto de estas políticas aún no se evalúa específicamente en personas sin cuidadores, por lo que urge una estrategia nacional de investigación y apoyo integral que reconozca sus necesidades únicas, fortalezca los servicios domiciliarios, fomente la detección temprana y asegure una atención continua, coordinada y equitativa para permitir que las personas con demencia que viven solas mantengan su independencia y calidad de vida el mayor tiempo posible.
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